Fundamentos de Ciberpsicología

Clifford Nass: Multitarea y atención digital

El experimento de Clifford Nass sobre multitarea: por qué hacer varias cosas a la vez nos hace menos eficientes
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¿Realmente somos más productivos cuando hacemos multitarea? Clifford Nass, el fallecido profesor de Stanford, dedicó años de su carrera a demostrar que no. Sus investigaciones, desarrolladas principalmente entre 2009 y 2013, revelaron una verdad incómoda: las personas que creen ser expertas en multitarea son, paradójicamente, las peores haciéndola. En una época donde el multitasking se ha convertido en una habilidad casi exigible, los hallazgos de Nass nos obligan a replantearnos nuestros hábitos digitales.

Hemos llegado a un punto donde revisar el móvil mientras trabajamos nos parece natural, incluso necesario. Pero ¿y si este comportamiento, lejos de optimizar nuestro rendimiento, estuviera saboteando nuestra capacidad cognitiva? Los experimentos de Clifford Nass sobre multitarea ofrecen respuestas que deberían preocuparnos más de lo que pensamos.

¿Quién era Clifford Nass y por qué revolucionó nuestra comprensión de la multitarea?

Clifford Nass no era un académico más perdido en teorías abstractas. Era un investigador de Stanford que se atrevió a cuestionar uno de los mitos más extendidos de nuestra era digital. Su trabajo se centró en desenmascarar la multitarea como lo que realmente es: una ilusión cognitiva costosa.

¿Qué motivó a Nass a estudiar la multitarea?

La motivación de Nass surgió de una observación cotidiana que todos compartimos. Veía cómo sus estudiantes, convencidos de su destreza multitarea, mostraban un rendimiento académico inconsistente. Esta contradicción le llevó a plantear una hipótesis revolucionaria: quizás la multitarea no era tan eficaz como creíamos.

¿Cuáles fueron los hallazgos más sorprendentes de sus experimentos?

Los resultados fueron devastadores para nuestra autoestima digital. Nass descubrió que las personas que se consideraban expertas en multitarea tenían:

  • Menor capacidad para filtrar información irrelevante.
  • Dificultades para organizar la memoria de trabajo.
  • Problemas para cambiar de una tarea a otra de manera eficiente.

Como ejemplo, Carlos, un ejecutivo de marketing de 35 años, participó en uno de los estudios de seguimiento inspirados en el trabajo de Nass. Convencido de que podía gestionar correos mientras participaba en reuniones virtuales, los tests revelaron que su capacidad de retención de información se reducía un 40% cuando intentaba hacer ambas cosas simultáneamente.

La ciencia detrás del mito: ¿qué ocurre realmente en nuestro cerebro durante la multitarea?

Para entender por qué Clifford Nass multitarea se convirtió en un campo de estudio tan relevante, necesitamos comprender los mecanismos neurológicos implicados. Nuestro cerebro no está diseñado para procesar múltiples flujos de información compleja de manera simultánea.

¿Por qué el cerebro no puede hacer verdadera multitarea?

La explicación es más simple de lo que pensamos. Lo que llamamos multitarea es, en realidad, task-switching o cambio rápido de tareas. Cada vez que alternamos entre actividades, nuestro cerebro necesita tiempo para «resintonizarse», un proceso que los neurocientíficos llaman switching cost o coste de cambio.

¿Qué papel juega la corteza prefrontal en este proceso?

La corteza prefrontal actúa como el director de orquesta de nuestras funciones ejecutivas. Cuando intentamos hacer multitarea, esta región se ve sobrecargada, como un semáforo que intenta regular el tráfico de una rotonda colapsada. El resultado es previsible: errores, lentitud y agotamiento mental.

¿Existen diferencias individuales en la capacidad multitarea?

Una de las preguntas más frecuentes que recibimos es si algunas personas son naturalmente mejores haciendo multitarea. Los experimentos de Nass abordaron precisamente esta cuestión, con resultados que desafían nuestras creencias más arraigadas.

¿Las mujeres son realmente mejores en multitarea que los hombres?

Contrariamente al estereotipo popular, las investigaciones de Nass no encontraron diferencias significativas entre géneros en cuanto a la capacidad multitarea. Lo que sí descubrió es que las diferencias individuales tenían más que ver con la metacognición —la capacidad de ser consciente de nuestros propios procesos mentales— que con el género.

¿Por qué algunos creen ser mejores en multitarea?

Aquí llegamos a uno de los hallazgos más fascinantes de Nass: las personas que más multitarea hacen son las que peor la ejecutan, pero también las que más confianza tienen en su habilidad. Es como el efecto Dunning-Kruger aplicado a la gestión de tareas. Elena, una periodista de 28 años, ilustra perfectamente este fenómeno. Convencida de poder escribir artículos mientras monitorizaba redes sociales, descubrió que sus textos requerían el doble de tiempo de revisión cuando trabajaba con distracciones.

El impacto de la multitarea digital en diferentes grupos de edad

Los estudios posteriores inspirados en el trabajo de Nass han explorado cómo la multitarea digital afecta de manera diferente a distintos grupos etarios. Los resultados nos obligan a repensar nuestras estrategias educativas y laborales.

¿Cómo afecta la multitarea a los adolescentes?

Los adolescentes, nativos digitales por excelencia, muestran una particular vulnerabilidad a los efectos negativos de la multitarea. Su corteza prefrontal, aún en desarrollo, se ve especialmente comprometida por la sobrecarga cognitiva. Investigaciones recientes sugieren que los estudiantes que hacen multitarea mientras estudian necesitan hasta un 50% más de tiempo para completar sus tareas académicas.

¿Y qué pasa con los adultos mayores?

Paradójicamente, los adultos mayores muestran una mayor resistencia a la tentación multitarea, posiblemente debido a décadas de experiencia que les han enseñado el valor de la concentración sostenida. David, un arquitecto de 52 años, comenta que su productividad mejoró notablemente cuando decidió eliminar las notificaciones durante sus sesiones de diseño.

Cómo identificar y romper los patrones de multitarea improductiva

Reconocer que tenemos un problema con la multitarea es el primer paso hacia la solución. Basándonos en los principios descubiertos por Nass, podemos desarrollar estrategias concretas para mejorar nuestra eficiencia cognitiva.

¿Cuáles son las señales de que hacemos demasiada multitarea?

Las señales de alarma incluyen:

  1. Sensación constante de estar ocupado sin lograr avances significativos.
  2. Dificultad para recordar detalles de conversaciones o reuniones.
  3. Incremento en errores tontos o descuidos.
  4. Fatiga mental al final del día desproporcionada a las tareas realizadas.

¿Qué estrategias funcionan mejor para reducir la multitarea?

Las estrategias más efectivas que hemos observado incluyen:

  • Bloques de tiempo mono-tarea: Dedicar períodos específicos a una sola actividad.
  • Técnica Pomodoro adaptada: 25 minutos de concentración total seguidos de 5 minutos de pausa.
  • Ambientes libres de distracciones: Espacios físicos y digitales optimizados para la concentración.
  • Mindfulness cognitivo: Desarrollar conciencia sobre cuándo estamos dispersando nuestra atención.
EstrategiaTiempo de implementaciónEfectividad
Bloques mono-tarea1-2 semanasAlta
Técnica Pomodoro3-5 díasMedia-Alta
Ambientes sin distraccionesInmediatoMedia
Mindfulness cognitivo4-8 semanasMuy Alta

El legado de Clifford Nass trasciende sus experimentos específicos sobre multitarea. Sus investigaciones nos han demostrado que la eficiencia no se mide por la cantidad de tareas que podemos hacer simultáneamente, sino por la calidad de atención que podemos dedicar a cada una. En un mundo que nos empuja constantemente hacia la dispersión, elegir la concentración se ha convertido en un acto casi revolucionario.

¿Te has reconocido en algunos de los patrones descritos? La buena noticia es que nunca es tarde para reeducar nuestros hábitos cognitivos. El primer paso es la honestidad: reconocer que, quizás, no somos tan buenos haciendo multitarea como creíamos.

Referencias:

Octavio Ortega Esteban

Escrito por

Octavio Ortega Esteban

Psicólogo · Instructor Tecnológico en Indra Group

Octavio Ortega Esteban es psicólogo por la Universitat Oberta de Catalunya y cuenta con más de 15 años de experiencia en el sector tecnológico. Actualmente trabaja como instructor de tecnologías radar impartiendo formación técnica internacional en sistemas de radar y vigilancia. Su formación en psicología cognitiva le proporciona una perspectiva única sobre cómo la tecnología modela el comportamiento humano.

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